Constelar En menos de veinticuatro horas mi vida dio un vuelco de 180º grados. Y todo aquello que escribí, todo aquello que sentí, todo aquello que tantas veces elegí, dejaron de ser opción. Me elegí. Un nuevo despertar, un camino por transitar y decisiones que tomar. A veces si es necesario que venga un desconocido y te diga lo que no estas pudiendo ver. A veces necesitas sentir que unos ojos se te declaren hipnotizados hacia vos desde el momento en que pasaste una puerta. A veces, necesitamos que un desconocido nos diga: “no te conozco, pero sos increíble y no tengo dudas que sos buena persona. Te deseo un montón de cosas lindas”; y abrazarla, abrazarte y abrazar eso. Gracias. A veces, necesitamos encontrarnos con personas que vemos por primera vez y que nos digan que das calma y que en tus brazos encontraron refugio. Poder recibir, para poder dar. Porque aceptar que el aquí y ahora es perfecto, aunque no sea lo que queremos es lo más doloroso, lo más valie...
Entradas
Mostrando las entradas de septiembre, 2024
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps
Tu nombre Una peli que se armo en mi cabeza, que empezó hace casi un año y constantemente estoy recapitulando episodios y reproduciendo escenas en mi cabeza que no quiero que se borren. Una banda que compartimos, y cada canción lleva tu nombre. Estas, pero no estas. Quédate. Ojos de súplica, mirando un atardecer, mirando la luna, mirando las estrellas, rogándole al universo que, si es para mí, nos encuentre, cuando sea pero que sea para bien. Una fecha de vencimiento, 15 de noviembre. Mi amor por vos no caduca, ¿pero ese día finalmente te voy a poder soltar y agarrarme fuertemente a mí? Toca, toca lo mismo que siempre, quedarme con todo el amor en las manos y el brillo en los ojos de haber querido que esta vez sí sea diferente. Me preguntaste si esto me hacía mal, me hace mal ser consciente de que, una vez más, mi amor no es correspondido. Lo mío si fue amor a primera vista, si no, no se explica. Te vi y no tarde en decidir, te vi y te quise. Te vi y ...
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps
Un día a la vez Tres pasos para adelante y cinco para atrás. Y al otro día, me levanto, me lavo la cara e intento volver a avanzar un casillero, aunque al día siguiente vuelva a retroceder dos. Me dijeron que nada es lineal, pero como duele. Un día crees que te comes al mundo y que todo lo que pesaba o dolía empezaba a quedar atrás, pero llega un momento en que todo vuelve a visitarte y por mi cabeza se repite todo como si estuviese viendo una película. Le sonrió a los buenos recuerdos, añorándolos; con ganas de quedarme a vivir ahí y abrazar a esa Morena que se sintió en casa tanto tiempo. Después, aparecen los recuerdos y las respuestas de porque todo eso que quise, no pudo ser. No hay culpas, ni de otros, ni mías. Simplemente creo que el universo es muy sabio y que todo lo que no pasa por algo es. Y lo agradezco, aunque ahora no lo pueda entender, aunque ahora lo llore, aunque ahora me duela y sienta como mi corazón se parte cada vez en más pedacitos. Y ...
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps
Lo acepto Aceptamos. Aceptamos porque es más fácil que negarnos todo aquello que duele o que no entendemos. Acepto no estar en la misma sintonía que la persona que tantas veces elegí. Acepto kilómetros de distancia. Acepto miedos. Acepto haberme reencontrado con un cuerpo que durante años ya no estuvo para mí. Y todo era igual, la energía y la conexión era la misma, la risa, las ganas de siempre quedarse cinco minutos más. Acepto que todo lo que pudo ser y no fue por algo es. Lo acepto porque aceptar es abrirle la puerta al dolor y permitirme transitarlo. Veni pasa, todo esta oscuro, pero me parece que allá, al final del túnel, hay un poquito de luz que ya vamos a alcanzar. Hoy la vida no parece tan triste como hace unos días. Tal vez fue el conjunto de aceptar, elegirme y transitar, me hace sentir más liviana. Veni pasa, que como dice obsesionario en la mayor: “mi casa es un desastre, mi vida un poco más”; pero estoy aprendiendo a ordenar. ...
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps
Fantasma Hace tiempo tengo la mirada vacía, el brillo que transmitía se fue y solo son ojos de súplica pidiendo ayuda a no se quien para que la tristeza que siento se vaya. Todos los días, me pongo los auriculares y solamente pienso en qué momento me deje tanto como para llegar a tocar fondo, una vez más. Volví acá, al lugar que fue refugio en mis tiempos de tempestad, me admití estar rota y deje de querer estar bien para el resto; no está todo bien, no estoy bien, aunque quiera estarlo. Este vacío interno, este fantasma que me siento, estando, pero a la vez no, como si estuviese flotando y solo veo a una persona triste caminando y haciendo como si nada, como si todo, como sí que se yo, no sé nada. Adentro llueve, afuera también. ¿A dónde vamos cuando no sabemos que queremos? ¿A dónde vamos cuando ya no sabes cuál es tu hogar? ¿A dónde vamos cuando nos perdemos? Me siento y solo escucho los pálpitos de mi corazón, no son igual que siempre, son más fuertes...