Constelar

 

En menos de veinticuatro horas mi vida dio un vuelco de 180º grados.

Y todo aquello que escribí, todo aquello que sentí, todo aquello que tantas veces elegí, dejaron de ser opción. Me elegí.

Un nuevo despertar, un camino por transitar y decisiones que tomar.

A veces si es necesario que venga un desconocido y te diga lo que no estas pudiendo ver. A veces necesitas sentir que unos ojos se te declaren hipnotizados hacia vos desde el momento en que pasaste una puerta. A veces, necesitamos que un desconocido nos diga: “no te conozco, pero sos increíble y no tengo dudas que sos buena persona. Te deseo un montón de cosas lindas”; y abrazarla, abrazarte y abrazar eso. Gracias.

A veces, necesitamos encontrarnos con personas que vemos por primera vez y que nos digan que das calma y que en tus brazos encontraron refugio. Poder recibir, para poder dar.

Porque aceptar que el aquí y ahora es perfecto, aunque no sea lo que queremos es lo más doloroso, lo más valiente y lo más afortunado que nos puede pasar.

No estoy más para ojos que no saben mirarme.

Me elijo.

Elijo a quienes me eligen, no estoy para cosas sin alma.

Gracias More por volverte a abrazar. Acá estamos y eso es una fortuna.

Morena Loncaric

28 de sep., 2024

Comentarios

Entradas más populares de este blog