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Mostrando las entradas de febrero, 2025
  “B. Beach”   Me acuerdo la primera vez que te miré, que fui consciente de tu existencia. Fue una noche en la que no deseaba salir, tenía mucho sueño y me quería ir a dormir; pero no estaba en mi ciudad, si no, en tu pueblo. Una noche de vueltas, termino en una salida y me di cuenta de que vos existías. Fue en el momento justo en que me agarraste y nuestras miradas se encontraron, a centímetros una cara de la otra; y yo, con mucha vergüenza, mire para otro lado. A lo largo de la noche nos seguimos buscando. Al día siguiente, abajo de un cielo estrellado, me hablaste de vos, de lo que alguna vez fuiste, de lo que sos y de lo que te gustaría ser. Y yo, que no estaba buscando a nadie, empecé a pensarte. Encontré en alguien, un montón de cosas que me gustan a mí. Al cabo de dos semanas, nos volvimos a encontrar. En el mientras tanto de esos quince días nos hicimos presentes al estilo millennials, que básicos. Pero terminamos concretando el encuentro. Yo no busca...
  Voy a regar tu partida con amor   A tu partida le puse amor. Me prometí regar el corazón por duplicado y donde dolía, dar una caricia. No quería recordar con dolor diez años de amor. Vos no te mereces eso y yo tampoco. Hay veces que me encuentro sola y me permito llorarte. Ya sé lo que te prometí, pero nos robaron tiempo. Entonces, se me presenta tu mirada, tu mirada en lo cotidiano; en lo bueno, en lo malo, en lo mundano. No importaba que todo vaya mal, yo te miraba y entendía porque los animales no hablan. Las miradas nunca mienten. Te extraño, te empecé a extrañar antes de que te vayas. Y te juro que cumplo y riego con caricias a todos los animales que me cruzo, pero eso no me quita que vos ya no estas. Nadie te devuelve. A veces voy vacía por la casa, buscando tu mirada y no estas físicamente. Pero acá, en mi corazón, siempre estas. Hay días como hoy, que me tengo que sostener el pecho y presionarlo fuerte porque duele. Te extraño, mi alma. Esta vida ...