Un día a la vez
Tres pasos
para adelante y cinco para atrás.
Y al otro día,
me levanto, me lavo la cara e intento volver a avanzar un casillero, aunque al día
siguiente vuelva a retroceder dos.
Me dijeron
que nada es lineal, pero como duele.
Un día crees
que te comes al mundo y que todo lo que pesaba o dolía empezaba a quedar atrás,
pero llega un momento en que todo vuelve a visitarte y por mi cabeza se repite
todo como si estuviese viendo una película.
Le sonrió a
los buenos recuerdos, añorándolos; con ganas de quedarme a vivir ahí y abrazar
a esa Morena que se sintió en casa tanto tiempo. Después, aparecen los
recuerdos y las respuestas de porque todo eso que quise, no pudo ser.
No hay
culpas, ni de otros, ni mías. Simplemente creo que el universo es muy sabio y
que todo lo que no pasa por algo es. Y lo agradezco, aunque ahora no lo pueda
entender, aunque ahora lo llore, aunque ahora me duela y sienta como mi corazón
se parte cada vez en más pedacitos.
Y empieza
un nuevo día, y me vuelvo a lavar la cara e intento atraer todo aquello que si
tiene que quedarse, que si es para mí. Y si al fin de cuentas, en este círculo
que es la vida nuestros caminos no vuelven a encontrarse, no volvemos a
encontrarnos; te deseo que tengas una vida que ames y que ojalá, también encuentres
quien te ame.
Con mucho
amor.
Morena Loncaric
19 de sep., 2024
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