El viaje del astronauta

Pasaron casi tres meses que no me animo a escribirte, lo que pasa es que me cansé de que mis letras se traten de vos. En una semana va a hacer un año que te escribo, un año que no salís de mi cabeza y mucho menos de mi corazón.
Escucho que la lluvia cae y doy vueltas para un lado y para el otro intentando dormirme, antes de anoche leí nuestra primera conversación y me acuerdo todo con tanta nitidez como si nuestra historia la estuviésemos escribiendo hoy. Incluso me acuerdo lo que sentí la primera vez que te ví y cada vez que vuelvo a recordarlo me río de mi. 
Fue un 12 de diciembre, había llovido todo el día así como está pasando justo ahora, había quedado una noche despejada y un poco fresca, vos te ofreciste a acompañarme a ese lugar que a pocas personas lleve y que de todas esas ninguna nunca quiso estar ahí, pero vos estabas y que se yo, te bajaste de un auto y me sonreiste, por dentro dije: "me va a romper el corazón", lo sabía, era cantado.
Mi intención nunca fue conocerte, fue conseguir compañía para una noche de guardia que no quería pasar sola, lo que nunca me imaginé es que un año después estaría escribiendo sobre la persona que termino, verdaderamente, rompiéndome el corazón.
Podría mirarte a los ojos un millón de veces más y decirte que intente con miles de personas pero que con ninguna funcionó, podría mirarte a los ojos y olvidarme de todas las mañanas, tardes, noches y madrugadas en que te llore. En serio que me doliste, pero sigo buscando cuál fue la fibra que tocaste en mi para que seas vos con quién tenga ganas de reír. 
Creer o reventar me dijiste, hice la primera y termino resultando la segunda. 
Un año después le escribo al pibe que solo me iba a hacer compañía por una noche porque termine enamorándome de él. Aún duele entender que a la persona a quien quiero no me elija. Ojalá algún día pueda ver el porqué no de todo esto, espero que sea pronto porque quiero guardarte con esa primera sonrisa y no con lo que sintio mi corazón todo este tiempo. 
Porque entendí que no somos ni vamos a ser, pero estoy segura que en algún momento fuimos y estuvimos, y en ese momento fuiste una de las formas más bonitas que la vida me dió a entender que no todo lo podemos tener. 
Y capaz que en aquella nota que hable de una catástrofe, terminaste siendo un viaje. Y es así como termina el viaje del astronauta, donde vio las estrellas pero jamás las tocó.

                                      Morena Loncaric 
                                                 8 dic, 2021

Comentarios

Entradas más populares de este blog