No sé dejarte ir
Los días quince y veintiuno de cada mes me dan miedo, y con
miedo me refiero a que los odio. Estos días siempre tomo malas decisiones o una
mala noticia me llega. Y hoy es 15, junto con el vino un llamado del doctor y
una ambulancia a la casa de mi abuela.
Mi abuela paterna, Elba, fue quien me cuido toda mi niñez y
parte de mi adolescencia hasta que tuve 15 años, fue entonces cuando se empezó a
apagar. Yo sé que todas las enfermedades son medias putas, pero ver como
alguien que amas se apaga y se le va el brillo de su mirada no tiene vuelta atrás.
Cuando cumplí 15 años, a mi abuela le diagnosticaron demencia, esto quiere decir
que de a poco se iba a ir olvidando de las cosas, de los nombres, de sus
recuerdos, de que le gustaba hacer, de todo.
Desde entonces una parte de mí se apagó y se quedó adentro
de ella, esa parte le pertenece y siempre será únicamente de ella.
Entonces, el doctor hoy llamo y nos dijo que de a poco se
estaba apagando. “es hasta que el corazón le siga dando”, me dijo mi mama.
Yo no sé bien cómo es eso de dejar ir, incluso te tendría que
haber dejado ir mucho antes que llegue el llamado del doctor. Hace rato que vos
no sos vos, y solo queda tu envase, y obvio, los miles de recuerdos que tengo
con vos. Pero el ser humano es tan egoísta que daría lo que fuera por tenerte
cinco minutos más, tan solo cinco minutos más.
Abuela, no sé cómo es dejar de ver tu imagen, se cómo es no
tener tu esencia. Pero no sé cómo dejarte ir por completo, perdón.
Hoy podría arrancarme el corazón y no tengo dudas que dolería
menos de lo que estoy sintiendo ahora.
La vida me quito tantas cosas junto a vos, me quito tanto. Te
quería al lado mío en muchos momentos, pero de una u otra forma me vas a saber
acompañar ¿no?
Gracias abu, gracias por enseñarme a amar. Gracias por
enseñarme a dar sin importar que me devuelvan. Gracias por todo abuela, te debo
todo lo que soy.
Y perdón por llorarte, te mereces solo sonrisas y abrazos de
esos que te gustaban tanto que te den y a mí me costaba tanto dar.
Te voy a amar siempre, pero no creo nunca estar preparada
para dejarte ir.
Te amo abuela, yo sin vos no sé cómo se sigue.
Morena Loncaric
15 mar, 2021
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