El chico de antes
Nos perdimos. Hace rato que lo hicimos pero seguimos
agarrados a algo que duele, o por lo menos a mí me lastima mucho.
El tiempo pasa y se empiezan a nublar todos los buenos
recuerdos que tenía con vos y de vos. Ya no está ese chico que me gustaba un montón,
ya no me da miedo no tener tu risa ni ver tus ojos, porque míranos, hace rato
que no los tengo y seguía atrapada a un viejo recuerdo. El chico que me gustaba
era al que yo le guardo todos mis recuerdos y extraño, el de ahora es alguien frívolo,
que cuanto más lejos me tiene, mejor. Es alguien que –quiero creer- sabe lo que
valgo pero ya no le importa, ni siquiera se preocupa en intentar demostrar un mínimo
de interés.
El chico de antes me decía que por no ser egoísta me dejaría
ir porque no sabía lo que quería, el chico de ahora ya no me dice nada, y yo
por las dudas me quedaba para ver si algún día, por arte de magia, la suerte me
tocaba y me mirabas con los mismos ojos que lo miraba yo.
Al pibe que me gustaba, le conté y le mostré donde dolía y
donde duele, el me abrazo y esa noche juro que me sentí segura y que tenía lo
que creía merecer. Creí que no me iba a lastimar, por lo menos no lo hizo de la
misma manera en que lo han hecho veces anteriores, pero aun así, me lastimo. Me
lastimo algo que, hasta donde yo sé, nunca me había dolido de esa manera.
No sé qué fue lo que cambio, no sé qué te hizo irte, no sé
nada. Ni siquiera se quien sos hoy. Ya no te conozco, y no tengo intención de
hacerlo porque hoy me doles tanto que no quiero sumarle más dolor a todo lo que
ya paso.
El pibe que me gustaba, llegaba hoy y por más que haga calor
venía a verme. El pibe de ahora, no tiene ni cinco minutos para saludarme.
¿Te das cuenta? El que me dejo ir hace rato fuiste vos. Solamente
que terminaste siendo el egoísta que me dejo quedarme anhelando un recuerdo de
alguien que ya no sos, o capaz que nunca lo fuiste y solo fue la intensidad del
momento.
Al chabón de hoy no lo quiero, no lo quiero ni de cerca. Porque
te juro que nadie me hizo sentir tan trapo de piso como cuando te mostré todas
las cartas del corazón y aun así me lastimaste.
Ya está, ya fue, solamente me hubiese gustado quedarme con
quien creía que eras y no con quien sos en verdad.
Te veías más bonito bajo mis idealizaciones, pero,
terminaste siendo igual a todos los demás.
Así de fácil es romper algo, así de fácil fue romperme a mí.
Morena Loncaric
13 mar, 2021
Comentarios
Publicar un comentario