Prefiero llamarle "retirada"

 

Hace rato que no me despido. Nunca me gustó eso de las despedidas muy de prisa, ¿Sabes?

Al contrario, me gustan las advertencias, los amagues, los intentos de una y otra vez ver si del otro lado pica lo mismo que vos pescas. Y una vez, después de tantas idas y vueltas, después de tanto tantear el terreno, el corazón y la cabeza llegan a un acuerdo y me dicen que es el momento de irme. 

Mis amagues no son amenazas, al contrario, es mi manera más vulnerable de pedirte que te quedes, de que vos me pidas que me quedé también. De quedarnos.

Mis intentos buscan estar segura que en verdad lo que el corazón siente tenga razón y que, no tiene gracia intentar dónde todas las señales apuntan a que no, después nos preguntamos por qué se nos endurece el corazón. Y acá está la respuesta, los intentos más míos que tuyos, que una y otra vez me dicen que deje de buscar donde no hay nada que encontrar.

Pase por distintas advertencias que me gritaron: "retirada", y esto queda a cuenta mía. Soy responsable de quedarme y hundirme, o de irme y recomponerme.

Y hace tiempo que me elijo, porque para ahogarme tuve mis momentos y hoy decido que prefiero flotar antes que llegar al fondo del mar.

 

Morena Loncaric

8 en, 2021

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